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Centro de Investigación Acción para las Problemáticas Psicosociales
INVESTIGACIÓN, UNR

DENOMINACIÓN DEL PROYECTO

INFANCIAS, ADOLESCENCIAS Y CONSTRUCCIÓN CIUDADANA DESDE LA PERSPECTIVA DE LOS SUJETOS

 

RESUMEN TÉCNICO

La situación que dio origen a esta investigación fue la constatación de que la construcción social y participación ciudadana de los/as niños/as y adolescentes es realizada desde la perspectiva exclusiva de los adultos. Ello habilitó la formulación interdisciplinaria del siguiente planteo problemático: ¿cuál es la visión de los/as niños/as y adolescentes respecto de su participación en la construcción de ciudadanía?, que orientó la formulación de los objetivos, referidos a la visión de los niños/as y adolescentes con relación a la construcción y ejercicio de su participación ciudadana en Rosario, Argentina, desde 2006 a 2008, indagando qué saben (nociones y conceptos) y qué hacen (acciones, modos y espacios) los/as niños/as y adolescentes que constituyen la población en estudio en torno a su efectiva participación y construcción ciudadana.
Esta situación nos propone pensar ¿qué se esta diciendo desde la perspectiva de los niños y adolescentes con sus transgresiones constantes?, ¿qué no puede ser dicho de otra manera por ellos?, ¿qué nos sucede a los adultos en la escucha de la demanda, que desborda y no puede ser contenida?
El niño y el adolescente interpelan, desde sus demandas y sus actos, matrices de pensamiento y acción de los adultos. Sus trasgresiones estarían al servicio de una denuncia de su sexualidad, sus sentimientos, su origen, sus valores, con actos que luego transforman en síntomas o en trasgresión a la ley -y no sólo a la penal...-. Frente a ellas, el adulto reacciona con el silencio o con la estigmatización o, peor aún, con la represión...
Reinsertar el debate de la política en las instituciones y en el discurso jurídico, develar los mitos de la naturalidad, devolver el ejercicio de derechos y asunción de responsabilidades a los niños y adolescentes -y no en nombre de ellos- se presenta como un imperativo para generar este potencial.
El presente estudio propone una metodología cualitativa que plantee un enfoque de comprensión que permita generar datos descriptivos, abordando específicamente los procesos de construcción y ejercicio efectivo de la participación ciudadana de los/as niños/as y adolescentes de la ciudad de Rosario, Argentina, durante los años 2006 a 2008, desde la visión de los sujetos involucrados en tales procesos, respetando la perspectiva de los actores y lo que ellos perciben como importante, tratando de comprender los motivos y creencias que están detrás de las acciones de los sujetos.
Tensiona el campo el Método Comparativo Constante. En la medida en que las decisiones iniciales no están basadas sobre una estructura teórica preconcebida, el M. C. C. se realiza a partir de un muestreo teórico. La relevancia teórica que supone el desarrollo del muestreo teórico justifica, asimismo, el tercer elemento característico del M. C. C:: la saturación constante. Las técnicas de relevamiento de datos a utilizar serán las observaciones, entrevistas y talleres, según el tipo de hechos que en cada caso se analicen.


PALABRAS CLAVES

INFANCIAS ADOLESCENCIAS CIUDADANÍA SUJETOS

DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO


ESTADO ACTUAL DE LOS CONOCIMIENTOS SOBRE EL TEMA
Proponerse discutir los tópicos centrales que hacen a la construcción social de la ciudadanía en niños/as y adolescentes, a partir de la visión de estos mismos sujetos, no puede eludir la transversalidad de los paradigmas sobre las infancias y adolescencias construidos por los adultos, los encargados de la palabra, de resolver los conflictos, designar y asignar lugares (políticas, curriculums, significantes).
El lugar del adulto y las fronteras entre éste y el niño, como lo plantea Dolto (1990), nos sitúan para pensar estos paradigmas. La historicidad habla de un primer no-lugar, de tratamiento posterior a la esclavitud y la figura del esclavo. El sentido de cosa del esclavo lo hacía existir, dándole existencia material con valor en si como elemento de transacción. Era tenido en cuenta e identificado, asignado, tomado por el derecho. Vale decir, se le otorgaba un lugar.
El niño era entendido como un apéndice visceral, por lo que designarlo como niño sería una contradicción lógica. Era la extensión del adulto, el adulto en si en proyección, no poseía un lugar diferencial y menos aún un nombre. Se lo nombraba como parte de un adulto, se lo vestía de adulto y no era registrado jurídicamente hasta que un mayor no le daba existencia.
Una impronta importante era su entrada al mundo de los adultos a través de los rituales. Por caso, la entrada a la comunidad religiosa por medio del bautismo: el rito lo incorpora y se inscribe el nombre.
El tratamiento como objeto de manipulación del mundo de los adultos crea una lógica de la que aún hoy les resulta dificultoso apartarse a los discursos actuales: sobre ellos se debe actuar, disciplinar, enseñar, proyectar, corregir, estimular, lograr. El pequeño objetal es producto de políticas, currículas, castigos, estimulaciones y sanciones en el marco de la moralidad e inmoralidad, razón o locura, santidad o pecado, cielo o infierno. Dilema político, institucional y social en que conviven las infancias y adolescencias.
Se sospecha de su palabra, e incluso sus denuncias de verdad son tomadas por el mundo adulto como fantasías, mentiras, alucinaciones, merecedoras -en la mejor de las situaciones- de ser tratadas, anuladas, medicadas, sancionadas, encarceladas.
Convivimos actualmente con marcadas contradicciones respecto de las formas de pensar la niñez, y no casualmente se conocen como más contundentes las transgresiones al mundo de los adultos, otorgándoles un lugar de niños transgresores, en conflicto con la ley penal, en conflicto con la escuela, en conflicto familiar...
Esta situación nos propone pensar ¿qué se esta diciendo desde la perspectiva de los niños y adolescentes con sus transgresiones constantes?, ¿qué no puede ser dicho de otra manera por ellos?, ¿qué nos sucede a los adultos en la escucha de la demanda, que desborda y no puede ser contenida?
El niño y el adolescente interpelan, desde sus demandas y sus actos, matrices de pensamiento y acción de los adultos.
Si bien, como lo reconocen los historiadores, el paso y la progresión en la historia de la humanidad y el reconocimiento por parte del Estado de Derechos los colocaría en un supuesto lugar diferente al del pequeño objetal medieval, ellos y ellas se sitúan en interpelaciones a las que los adultos no podemos dar respuesta. Denuncian su sexualidad, sus sentimientos, su origen, sus valores, con actos que luego transforman en síntomas o en trasgresión a la ley -y no sólo a la penal...-. El adulto reacciona con el silencio, con la estigmatización o, peor aún, con la represión.
El discurso y las prácticas sobre las infancias y adolescencias tienen características especiales, en tanto son el lugar donde confluyen las lógicas culturales institucionales: la de la escuela, la de la familia de origen, la del juzgado de menores, la del “hogar” que -pretendiendo ser de transito- lo aloja en forma permanente.
Las asimetrías entre niños y adultos son fundantes. Congelan la temporalidad en una relación de poder: existirá un niño en tanto pueda existir un adulto cumpliendo sus funciones. En caso contrario, tendremos niños en situación de adultos, con cara de adultos, con responsabilidades de adulto, sin oportunidad de vivir la niñez y la adolescencia.
Un adulto continente y limitante, que construya relaciones desde el afecto y sea lo suficientemente coherente para su cuidado, posibilitará el desarrollo del deseo del niño -deseo constituyente de su subjetividad, de su humanidad-.
Nos preocupa la imposibilidad de asumir una adultez contextuada en las demandas de los niños. Nos ocupa una infancia y una adolescencia que no puede articularse en un discurso social atendible y atendido por el mundo adulto.
El origen mismo de la ciudadanía moderna marca y deja su huella en el presente. La presencia de un Estado nacional a partir de la formulación de la ciudadanía, pretende la incorporación a un nuevo modelo político, jurídico y social de un sector social que se encontraba desplazado, ampliando así la participación de lo publico en el modelo hegemónico de la modernidad.
Si bien, tal como se lo ha señalado, habilita un nuevo espacio en la configuración de lo publico, esta categoría se congela en el poder de la enunciación. No nos parece de más recordar que el proyecto moderno es un proyecto legal de clase, que articuló su propia legitimidad, permitiendo el avance hacia los derechos conocidos como de primera generación.(los derechos civiles y políticos). Es en este momento histórico donde se modelan los sistemas de disciplinamiento para la inclusión.
La fragmentación social y la lucha de los grupos e individuos por el acceso a un ciudadanía real -que les permita no solo reconocimiento de la nominación formal en el discurso institucional, sino el acceso, uso y goce de los derecho -un lugar no ficcional en el espacio de lo publico-, fragmentó casi de inmediato la idea moderna de homogeneidad, produciendo sociedades duales respecto de la legalidad y la legitimidad.
El solo reconocimiento normativo por parte del estado no aseguraba la existencia en el campo de lo real de la vigencia y efectividad. Las demandas políticas y sociales del siglo XX y de la actualidad interpelaron en forma directa la concepción de ciudadanía formal autista y monológica. En ese proceso de interpelación entraron en crisis nuevas nociones de ciudadanía que pretenden una ruptura con la ciudadanía clásica moderna.
La crisis de representación, el cuestionamiento a lo político como partidario y de facción / de grupo minoritario, el fenómeno de la expulsión social de grandes sectores, ponen en tensión la idea de ciudadanía contemporánea. Los fenómenos tecnológicos, la circulación de la información y la reapropiación desde la sociedad civil de alguna idea de poder de la que se apropian los ciudadanos hace cuestionar en forma permanente la necesidad de demandar un lugar activo, no por delegación por mandato, sino que requieren apropiación de sus prácticas y demandas desde lo cotidiano a lo colectivo: lo político.
A un sujeto no le basta con saber que es nominado ciudadano, necesita poner en acto su ciudadanía. Y esto se plasma en el reconocimiento y ejercicio de derechos y de responsabilidades.
Las formas que los colectivos sociales o grupales, desde ONGs hasta tribus urbanas o campesinas, han utilizado para la demanda y la presencia en lo público en la últimas décadas han generado distintas formas de expresión, códigos y relecturas de lo social y lo político, obligando a dar respuesta a un Estado que no estaba preparado ni tenía intenciones de incorporar nuevos actores y nuevas demandas a las lógicas hegemónicas de la construcción de lo publico.
Desde la represión -por no poder contener una ciudadanía con conflictos- hasta la producción de discursos hegemónicos de la negación real de una ciudadanía activa o social y participativa que circularon y aun circulan, generaron las matrices políticas y culturales en la etapas de dictaduras, transición y pos transición democráticas. Estas prácticas de expulsión-negación, contradictoriamente, han fortalecido los movimientos sociales, que han podido superar el espacio de lo privado y de la frustración avanzando sobre lo público: en las calles, las plazas y, en la última década, en los parlamentos y organizaciones internacionales.
Vale aquí recordar que, a principios de los ’90, sólo dos grupos que, paradójicamente, se encontraban por fuera de las relaciones de producción, del mercado -los adolescentes y los jubilados-, fueron quienes casi con exclusividad llevaron sus reclamos y movilizaciones -diferentes, por cierto, pero unificados por la voluntad de constituirse en interlocutores válidos- hasta el núcleo mismo del poder institucional-gubernamental.
Es que esa década incorpora una de las nociones mas corrosivas al concepto de ciudadanía: el consumidor, impronta que todavía continua vigente como estrategia y como desarrollo político, desplazando la noción de ciudadano y legitimándose en un discurso del consumo. Así, las prácticas sociales, educativas y de ciudadanía fueron convertidas en servicios, al igual que la justicia, la salud, etc.
Consumidor no es ciudadano. El ciudadano se constituye en el contexto y condiciones de vida cotidiana, de convivencia entre lo privado y público. En el reconocimiento de derechos reales y no enunciaciones formales.
La nueva concepción de ciudadanía debe constituirse en elemento aglutinador de lo colectivo desde la particularidad.
El Estado sigue siendo el espacio común y privilegiado para la construcción de una ciudadanía que conjugue igualdad y diversidad, con los cuidados a tener respecto de los discursos y practicas de la multiculturalismo -o de todo istmo- en relación al principio de igualdad.
Resulta necesario armar un modelo de ciudadanía flexible y, a la vez, más garantista, a partir del reconocimiento de las diferencias -con el cuidado de no constituir ghetos-. Reapropiarse los actores del lugar de sujetos de la historia, de lo político, del lenguaje y la cultura, es reapropiarse del lugar de lo público. Sin dudas este proceso no puede pretender homogeneidad donde no existe, en lo social. Tiene que poder hacerse cargo del conflicto para lo que DEBE INCLUIR en su discurso la palabra, la visión, los decires del colectivo infanto-adolescente, no sólo pueda dar cuenta de los contenidos conceptuales, sino procedimetales, actitudinales y hasta deseantes de una nueva ciudadanía incluyente.
Una nueva ciudadanía inclusiva debe co relacionarse con un modelo estatal, político y curricular que permita a nuestros sujetos actuar, tramitar, desear y sentirse en la diferencia para acompañar a un ciudadano, lectores autónomos no solo de la ficción sino de la realidad. Otorgarles el lugar de retomar la palabra fuera de las fronteras traumáticas donde les fue expropiada (la institución o la juridizacion).
El potencial ciudadano se encuentra presente en ellos, sólo faltan espacios y dispositivos que lo desarrollen y políticas macro que los contengan y otorguen sentido. Reinsertar el debate de la política en las instituciones y en el discurso jurídico, develar los mitos de la neturalidad, devolver el ejercicio de derechos y asunción de responsabilidades a los niños y adolescentes -y no en nombre de ellos- se presenta como un imperativo para generar este potencial.
Las tensiones y conflictos aparecen como espacios de creación y de posibilidad para el desarrollo de ciudadanos activos. Y esta es una práctica que, como la cultura, debe promoverse, habilitarse, instaurarse desde la más tierna edad. La democratización de las relaciones entre adultos y niños/niñas y adolescentes no es una utopía... o sí lo es en tanto ideal a alcanzar...


OBJETIVOS DEL PROYECTO (contribución al avance del conocimiento científico y tecnológico)

El interés cognoscitivo del presente trabajo estará puesto, como objetivo general y desde una perspectiva interdisciplinaria, en el conocimiento de la visión de los/las niños/as y adolescentes con relación a la construcción y ejercicio de su participación ciudadana en Rosario, Argentina, desde 2006 a 2008.
En esa línea, los objetivos específicos se plantean:
1. Recuperar el grado de apropiación de las nociones de ciudadanía y participación social de los/as niños/as y adolescentes en Rosario, Argentina, desde 2006 a 2008.
2. Analizar el ejercicio efectivo de participación ciudadana de los/as niños/as y adolescentes en Rosario, Argentina, desde 2006 a 2008.
3. Profundizar en los diversos modos de ejercicio de participación ciudadana de los/as niños/as y adolescentes en Rosario, Argentina, desde 2006 a 2008.
4. Indagar los espacios en donde se produce el efectivo ejercicio de participación ciudadana de los/as niños/as y adolescentes en Rosario, Argentina, desde 2006 a 2008.

METODOLOGÍA

Dentro de la lógica cualitativa, se plantea un enfoque de comprensión que permita generar “...datos descriptivos: las propias palabras de las personas, habladas o escritas y la conducta observable” (Taylor y Bogdan, 1998:20), abordando específicamente los procesos de construcción y ejercicio efectivo de la participación ciudadana de los/as niños/as y adolescentes de la ciudad de Rosario, Argentina, desde la visión de los sujetos involucrados en tales procesos.
Desde la perspectiva cualitativa, el propósito de esta indagación ”...es aprehender este proceso de interpretación...” (Taylor y Bogdan, 1998: 23), respetando la perspectiva de los actores y lo que ellos perciben como importantes, tratando de comprender los motivos y creencias que están detrás de las acciones de los sujetos. Es imprescindible aprehender los significados que los actores sociales asignan a las situaciones, a los hechos y a sí mismos a través de un proceso de interpretación (Blumer, 1969: 5, citado en Taylor y Bogdan, 1998: 16 a 24).
Las fuentes primarias estarán conformadas por las narraciones, relatos, observación participante, documentos e informes que surjan de la recolección de datos relacionados directamente a los actores sociales vinculados al tema en estudio: niños/as y adolescentes de la ciudad de Rosario, en el período 2006 a 2008, que aporten información relevante en relación a los ejes temáticos enunciados.
Como fuentes de información secundaria se utilizarán los documentos emergentes de investigaciones sobre el tema, así como las leyes, convenciones y normas referidas a los derechos y responsabilidades de la Infancia y adolescencia argentinas.

En la medida en que nos proponemos construir categorías comprensivas e interpretativas, tensiona el campo en que ese ejercicio se produce el Método Comparativo Constante de Glasser y Strauss, puesto que el mismo ha sido diseñado para generar ese tipo de categorías. En este sentido, el M. C. C. se encuentra en la generación y sugerencia plausible de muchas categorías y propiedades sobre problemas generales.
En la medida en que las decisiones iniciales no están basadas sobre una estructura teórica preconcebida, el M. C. C. se realiza a partir de un muestreo teórico consistente en el proceso de recolección de datos para generar una teoría por la cual el analista, conjuntamente, selecciona, codifica y analiza su información y decide qué información escoger y dónde encontrarla para encontrar la teoría tal como surge.
En principio, la relevancia teórica que supone el desarrollo del muestreo teórico justifican, asimismo, el tercer elemento característico del M. C. C:: la saturación constante. Esta implica el límite a partir del cual cesa el muestreo y refiere a la imposibilidad de que un grupo de categorías siga brindando información relevante. Ello significará que se habrán maximizando las diferencias entre las unidades de análisis y datos contenidos en la misma, desarrollando tantas propiedades diversas como sean posibles y con la evidencia de que ningún nuevo dato o información aportará una mejor comprensión para el desarrollo de la categoría.
En lo que atañe a nuestra investigación, las operacionalizaciones del M. C. C. puede permitir preservar la heterogeneidad del campo de que nos proponemos investigar. A partir de los interrogantes planteados, tanto “teóricos” como “sustanciales” (Glaser y Strauss, 1967: 22 y 23) y teniendo en cuenta que ambos se encuentran interrelacionados, es fundamental y necesario combinar, como sugieren los autores “...una comprensión en profundidad del escenario particular estudiado con intelecciones teóricas generales que trascienden ese tipo particular de escenario” (Taylor y Bogdan, 1998: 33). En consecuencia, en el propio campo se irán definiendo el número de casos, informantes y escenarios que serán precisos estudiar, de acuerdo a los requerimientos y flexibilidad del propio proceso de investigación definido.

El grupo en estudio estará constituido por niños/as y adolescentes de la ciudad de Rosario, Argentina.

Las técnicas de relevamiento de datos a utilizar serán:
1. Observaciones, las que serán desarrolladas a lo larga de escalas espacio-temporales variantes, de acuerdo con las posibilidades que se brinden concretamente para su realización.
2. Entrevistas, según el tipo de hechos que en cada caso se analicen.
3. Talleres, en los que la libre circulación de la palabra habilite el análisis global de las representaciones de sus miembros acerca del tema en estudio.
La observación participante constituye la propiedad fundamental en el desarrollo de la metodología cualitativa escogida, facilitando la interacción social entre el equipo investigador y los informantes en el escenario particular de los mismos, permitiendo una comprensión e interpretación de sus perspectivas y significados. A través de la metodología propuesta se destaca la proximidad al mundo empírico que proporcionaría una descripción intima de la vida social, “...asegurando un estrecho ajuste entre datos y lo que la gente realmente dice y hace” (Taylor y Bogdan, 1998: 21).
Por las características del estudio, se implementarán entrevistas semi-estructuradas en profundidad. Las mismas estarán orientadas, mediante encuentros personales entre los/as investigadores/as y los grupos -entrevistas grupales- o informantes claves, a la recolección de información pertinente, implementando las estrategias y tácticas previamente definidas.
Las entrevistas se posisionarán desde un enfoque no directivo y por tanto tendrán una orientación flexible y dinámica. A tal fin, se establecerá un guión que contenga los temas y subtemas que deben cubrirse de acuerdo a los objetivos formulados, un esquema con los puntos a tratar que no se considera cerrado y cuyo orden no precisa ser seguido taxativamente.
Interesa alcanzar cierta profundización en los temas, sin imponer la lógica del investigador a través de instrumentos demasiados estandarizados, procurando una interacción natural y no invasiva con la población a estudiar, si bien se reconocen los efectos que se generan sobre las personas o grupos, no obstante se intenten controlar o reducirlos. Dichos efectos deberán ser tenidos en cuenta y entendidos en el momento de la interpretación de los datos.
La contrastación que exige la aplicación del M. C. C. será realizada sobre la base de la información registrada a través de la aplicación de estos recursos técnicos.
La recolección de datos y el análisis e interpretación de los mismos es una actividad en proceso continuo y simultáneo. Los investigadores intercalan sus acciones entre los datos ya recogidos y el campo. A medida que se obtiene conocimiento sobre el escenario en estudio, se determinan líneas de indagación o nuevos escenarios posibles de observación.
Es importante recordar que... “el propósito de los estudios teóricos consiste en comprender o explicar rasgos de la vida social que van más allá de las personas y escenarios estudiados en particular” (Taylor y Bogdan, 1998: 154 y 155).


INFRAESTRUCTURA DISPONIBLE EN LA UNIDAD EJECUTORA

Un equipo de computación y una sala de reunión de la Escuela de Trabajo Social, disponibles a tiempo parcial para el equipo de investigación responsable.Una biblioteca de uso común para la comunidad académica de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario, donde se afinca la Escuela de Trabajo Social.

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IMPACTO DEL PROYECTO

CONTRIBUCIÓN A LA FORMACIÓN DE RECURSOS HUMANOS
La formación de recursos humanos podrá tener impacto sobre dos niveles diferentes -externo e interno- en lo que compete al desarrollo de la investigación y a la gestión del equipo.
En lo interno, se promoverá la formación teórico-metodológica del equipo de trabajo a través de la promoción de actividades de diversa índole, ya sea el intercambio con otros equipos nacionales e internacionales dedicados al análisis de esta temática, como la participación y eventual organización de eventos especializados en el tema: congresos, conferencias, cursos, seminarios, etc.
Estas actividades contribuirán a la extensión y difusión de la problemática tratada en distintos ámbitos académicos y de desarrollo profesional.
En lo académico, se promoverán actividades de grado (tutorías, direcciones de tesinas, coordinación y asesoramiento de estudiantes de las carreras involucradas y otros interesados en la temática).
En cuanto al posgrado, la concreción de esta investigación deberá traducirse en la realización de seminarios y cursos que podrán articularse y/o ser punto de partida para propuesta de formación específica en este campo.
Será de interés la creación de un archivo de material bibliográfico y documental, a través del intercambio con otros equipos de investigación, centros científicos de estudio e investigación y/o equipos de trabajo nacionales e internacionales. Será relevante la concreción de un plan de publicaciones orientadas a los distintos sectores involucrados en la temática.


CONTRIBUCIÓN AL DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL
Fuera del ámbito académico, el desarrollo de la investigación tendrá impacto en lo referente a la propuesta y desarrollo de distintas modalidades de asesoramiento informal y la realización de talleres, grupos de reflexión, conferencias, consultorías, y toda otra actividad de capacitación. En este sentido, nos orientamos básicamente al intercambio con instituciones oficiales y no gubernamentales que configuran espacios de formulación y ejecución de políticas sociales.
Formar recursos especializados en la temática considerada para que aporten los conocimientos obtenidos en nuestras investigaciones, vinculadas a la profundización de los saberes sobre una franja etarea tan sensible a la conflictividad social actual.
Contar con recursos humanos y aportes científicos nacionales implica una posibilidad de desarrollo interno que nos ubica ante la perspectivas de contribuir al mejoramiento de la calidad de la población en general y a los/as niños/as y adolescentes argentinos, en particular.


PERSPECTIVAS DE TRANSFERENCIA DE RESULTADOS
La transferencia de los resultados del presente estudio deberá tener como objetivo prioritario sensibilizar a los funcionarios gubernamentales y a los ciudadanos en general respecto de las necesidades y potencialidades de un sector social afectado hoy con un alto grado de invisibilidad.
Asimismo, pretende impactar en la formulación de políticas públicas referidas a la población a la que está dirigida la investigación, esperando con ello que se produzcan nuevos discursos y modalidades que promuevan una mayor comprensión y, por lo tanto, una mejor atención de las problemáticas infanto-juveniles en nuestro país.

Dirección: Alicia González Saibene y co-dirección Julio César Llanán Nogueira
Más información: Mail revistaumbral@argentina.com